Ombligo del bebé. Cuidados e higiene

El cordón umbilical tarda en desprenderse entre ocho y diez días y algo más en los niños nacidos por cesárea (de 12 a 15). Una vez desprendido quedará una herida, que se curará en los días siguientes con los debidos cuidados. La herida que queda, cicatrizará en tres o cinco días después de la caída. Durante ese tiempo lo ideal es curar el ombligo con alcohol 70% y con  gasas estériles.

Mientras no se caiga, el ombligo debe estar seco, protegido y tapado, para evitar cualquier tipo de infección, y para que se caiga lo antes posible. Antes se aconsejaba bañar al recién nacido por partes, para evitar que se mojara el ombligo cuando todavía no se había caído el cordón.

En cambio, actualmente, se recomienda bañar al bebé con agua y jabón, y secarlo muy bien para evitar que proliferen las bacterias. Por tanto, mientras que la herida no esté cicatrizada, lo aconsejable no es dejar de bañar al bebé o hacerlo por partes, sino secar bien el cordón. Lo más importante es que esté limpio y seco, de ahí la importancia de realizar la cura del cordón a diario o siempre que se haya ensuciado con heces u orina.

      Fuente: Nuevo, M. (2020, July 27). Ombligo del bebé. Cuidados e higiene. Retrieved January 20, 2022, from Guiainfantil.com website: https://www.guiainfantil.com/salud/cuidadosespeciales/ombligo.htm ‌
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